Con el triunfo de la revolución cubana de 1958 se abre una fase de expansión de la vía insurreccional como estrategia de la lucha política para la toma del poder en toda Latinoamérica. Los iconos de la gesta revolucionaría, entre otros, serán principalmente, las controversiales figuras de Fidel Castro y del Che Guevara, éste último asesinado en Ñacaguanzu / Bolivia) en 1968. Este período imprimirá su sello de manera significativa en el que-hacer de la vida política, social y cultural del continente. Tendencia predominante de la década del sesenta que llegará hasta la primera parte de los años 70, donde se produce un viraje de esta línea política.
