Crónicas de la invasión a Venezuela
Luis E. Villegas N.
A modo de PresentaciónLa presente sección en torno a la invasión de Venezuela, que hemos denominado La rosa de los vientos, es el nombre que lleva una canción del canta-autor panameño Rómulo Castro. Fue escrita a principios de la década de los noventa como reacción a la última invasión a país Sudamericano, llevada a cabo por el ejercito norteamericano contra Panamá en 1989.
La similitud de ciertos rasgos comunes de la invasión a Venezuela con la de Panamá, nos ha sugerido el nombre de la presente sección, que emerge a partir de estos hechos vividos por el pueblo venezolano y de los cuales nos disponemos a dar cuenta de su desarrollo.
El origen del icono se remonta a la antigüedad mediterránea cuando griegos y romanos identificaban vientos y puntos cardinales con dioses. Ramón Llull en el siglo XIII creo la primera representación gráfica formal en cartografía. Tiempo más tarde Pedro Reinal la documentó en un mapa en 1504.
Detonaron las bombas.
El barrio dormía esa madrugada la resaca de las fiestas de fin de año. Eran las dos de la mañana cuando las detonaciones de los bombarderos despertaron a los vecinos. La gente estuvo en las v
entanas alrededor de una hora, y ya calmados los estallidos, se metieron a sus camas. Esa mañana, ¡Los barrios no bajaron a reclamar justicia y libertad!
El barrio fue una de las antiguas parroquias de la clásica ciudad que heredó la arquitectura colonial que conformaba el clásico centro de la ciudad. Los procesos internos de migración multiplicaron los pobladores de las parroquias y las convirtieron en “ciudades perdidas dentro de la ciudad” que escalaron las montañas del Valle e hicieron desaparecer la configuración inicial de la parroquia En los años sesenta, en pleno proceso insurrecional de la guerrilla. Regis Debray escribía en su libro “Revolución en la revolución” que las fuerzas armadas del gobierno sólo entraban allí con tanquetas militares.