País tutelado IV / ¡Callamos por fidelidad...!
Luis E. Villegas N
La realidad venezolana, tras los hechos del 3 de Enero, ha pasado por un largo período de luto político marcado por el silencio y la resignación frente a la realidad en que fue sumido el país. Luto bajo el cual se legisla para adecuarnos a la nueva realidad de entrega de los recursos del país a los EE.UU.
También es cierto que sectores políticos del país aplaudían y promovían acciones de intervención, como parte de sus plataformas políticas. Sus expectativas no eran otras que la potencia extranjera les asignara la representación y gestión de la entrega de los recursos.
La población en general, se encontraba con reacciones contradictorias frente a los hechos; siendo asediada por una campaña de desinformación, la cual le permitía a una derecha oportunista mantener la división de un país que así facilitara el control del país.
Tras el largo luto político, hoy hacia finales del año, pareciera ser que entramos en una etapa de superación del luto y comenzamos a asumir la realidad con cierto sentido crítico. Nos referimos, por supuesto, a ese sector político que asumió o bien una postura a favor del gobierno o que formó parte de él, con cargos de responsabilidad político-administrativos o como funcionarios de instancias aledañas o periféricas al gobierno.



















